Durante el transcurso del año el jardín sufre un sinfín de transformaciones dependiendo de las distintas estaciones. La primavera es la mejor estación donde se puede apreciar un jardín a pleno con flores llenas de magia y alegría que embellecen cada rincón de nuestro parque. Esta época particular del año es considerada como el momento glorioso de las plantas ya que se puede disfrutar de hermosos aromas, colores y formas.

A continuación les proporcionaremos algunos secretos para que todos los amantes del jardín puedan llevar a cabo una decoración colorida que dotará al parque de una sensibilidad natural realmente sorprendente.

El color en un jardín florido se puede lograr teniendo en cuenta los siguientes aspectos.

Generalmente los colores en el jardín tienden a ser ligeramente apagados, por eso es importante la inclusión de tonalidades verdes, rojas y azules para resaltar lugares y zonas específicas.

La luz es un elemento fundamental que revivirá las plantas y flores de colores rojos, naranjas y blancos.

Los colores verdes suelen fundirse con los amarillos y blancos logrando un equilibrio natural, de esta manera podremos establecer una relación cromática que nos dará una pauta a la hora de mezclar los colores.

Algo muy importante para tener en cuenta es que los excesos de color en el jardín producen un efecto artificial. Para evitar este problema se recomienda utilizar un tono dominante en un 70%, un segundo tono de apoyo en un 20 % y pinceladas sueltas de un tercer tono en un 10%.

Con estos consejos podremos lograr un jardín colorido con una amplia gama de tonalidades que despertará admiración por parte de todos los visitantes.