j3

Un jardín con una estética formal cuenta con espacios ordenados, líneas arquitectónicas y trazos geométricos bien definidos. En lo que respecta a terminaciones y decoración podremos encontrarnos con detalles barrocos, renacentistas y neoclásicos con especies muy resistentes a los cambios climáticos y de lento crecimiento. Este tipo de jardines perdura en el tiempo y embellecerá nuestro hogar por largos años.

A continuación les facilitamos las claves para lograr un jardín de este tipo.

A la hora de pensar en las especies que adornarán el patio se recomienda escoger plantas de desarrollo lento, de esta manera lograremos mantener un jardín inalterable durante mucho más tiempo.

Las especies elegidas deben permitir recortes y el diseño de dibujos de forma continuada, para ello se aconseja elegir los siguientes tipos de plantas.

  • Árboles: cipreses, palmeras, robles, magnolios, perales de flor y serbales
  • Arbustos: boj, tejos, mirtos, laurel, acebos, evónimos, nymus o camelios.
  • Especies de complemento: calas, peonías, rosales bajos, azaleas o hiedras.

j1

La aplicación de fuentes o surtidores de agua son elementos que no pueden estar ausentes en los diseños de los jardines formales. Hay que tener en cuenta la ubicación de estos elementos buscando siempre una simetría o marcando ejes característicos en lugares determinados del jardín.

Distintos tipos de materiales como piedra natural, gravilla de mármol, ladrillo antiguo y hierro son elementos tradicionales que no pasan de moda y se integran de manera excelente unos con otros.

j2

Un jardín de estas características necesita de complementos como fustes de columnas, cancelas, vallas de forja, bolas de granito o fuentes de hierro. Estas piezas nunca fallan y logran un diseño y una estética realmente digna de ser admirada.