El verano es una de las mejores estaciones donde se puede disfrutar muchísimo de la vida al aire libre, las temperaturas suben y los días son más largos. Las plantas crecen y nos brindan toda su magia y esplendor, pero hay que tener en cuenta algunos aspectos importantes relacionados con su cuidado.

Las plantas están en continuo crecimiento pero hay que seguir abonando de manera periódica y prestar mucha atención a su limpieza para asegurar un correcto suministro de luz, oxígeno y agua.

A continuación les proporcionaremos algunos consejos muy útiles que serán de suma importancia para el cuidado de las diferentes especies que forman parte del jardín.

Las plantas de hoja velluda (cactus, suculentas, ginura) necesitan un cuidado suave, es importante eliminar el polvo utilizando un pincel pequeño y nunca un paño. Estas plantas no toleran el pulverizado sino la humedad indirecta que proporciona un platillo con guijarros y agua.

Las plantas de hojas delicadas (helecho, adianto, bambú) deben ser pulverizadas con agua tibia para eliminar el polvo, es muy importante no generar un cambio brusco en la temperatura. Las tareas de limpieza en estos tipos de plantas no deben realizarse si la planta está expuesta a los rayos del sol de mediodía ya que podría generarse un efecto de lupa con las gotas de agua que terminaría quemando las delicadas hojas.

Las plantas de hoja pequeña (radermachera, ficus benjamina, hiedra, esparraguera) deben ser metidas en una especie de bañadera y rociadas suavemente con agua templada siempre y cuando no tengan flores. Luego de este proceso pueden volver a su lugar habitual para que el agua se escurra por la maceta.

Las plantas de hoja grande (Costilla de Adán, ficus elástica, aglaonema, tronco del Brasil, aralia) se deben limpiar con un paño o esponja. Es recomendable sujetar las hojas con una mano para eliminar todo rastro de polvo de la superficie. Para este tipo de plantas existen productos especiales fabricados exclusivamente para abrillantar las hojas.